Sigo un camino alucinante por el que
quiero andar descalza, desnuda
y que se pierdan tus brazos en el follaje
y así sean la excusa de mi ropaje
Recuerdas esas paredes, abismales?
Cuidadadas por una luna, nebulosa y vibrante?
Ella poseedora de la llave, de los lújubres encantos de la noche
Ella que vacila y de vez en cuando nos abre la puerta,
nos observa chapoteando en su propia luminiscencia
mientras nos ve jugar a ser parte de su encanto, hechizante,
tu y yo, radiantes, felices, inigualables y ella, lenta, orbitante,
con gracia evade los murmullos de las nubes aún no nacen,
ella sabia, se da la vuelta y comparte en complicidad, y en leve burla,
de gozo, se expande... radiante.
miércoles, 11 de marzo de 2009
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